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Dicen que la línea que divide lo sublime de lo ridículo es apenas perceptible; lo dice un dicho popular que, como otros, pueden estar apoyados en un saber sostenido por una ciencia o por un prejuicio, en ambos casos serían ideas difundidas como el viento; en el que cito encuentro un apoyo científico tanto si ha partido de ahí como si no: la deformación onírica. Hoy parece ser que estuviera haciendo un drama de algo nimio, precisamente de algo así quería hablar cuando puse “FRÁGIL”. En los versos del poema de Juan L. Ortiz hay expresiones como: “profundo lugar”, “sueño hundido”, “sombra”, “confín medio perdido” y tanto el título como dos de las estrofas terminan en puntos suspensivos (UN GRILLO EN LA NOCHE...)… si el estúpido que se dedica a leer aquí y a enviar señales tiene la condescendencia de quedarse con sus opiniones donde le quepan, tal vez pueda pensar en el poema y en lo que quiero decir aunque ya son las 20 horas y ya ha jodido bastante, por eso mismamente digo que si seré tonta y el refrán al que aludo.
… La primera impresión que tuve al leer el poema fue que la línea que divide el sentimiento que flota allí de todo lo grotesco y absurdo de esta situación, bien puede ser la misma. Cuando bajé a la calle esta mañana iba pensando en ello, iba pensando en que para una persona normal, un trabajador, 30 años de vida laboral transcurren ante la más absoluta indiferencia de quienes le pagan en la mayoría de las ocasiones, mientras que para él, es su vida; ¡la cantidad de horas que tiene que entregar para poder llegar a su casa después y pintar un cuadro o escribir un poema!… y mirando el poema, yo sentí parecido a la noche de ayer viendo los cuadros de Van Gogh o, posiblemente, a lo que habrá sido mi sueño de esta noche que, igual que no he escrito ningún poema ni he pintado ningún cuadro, no lo recuerdo.
Se habla de arte y se habla de creación, se habla de confort y se habla de displacer, se habla de límites y yo también hablo de límites: no hace falta que lo entiendan, no es preciso que piensen igual que yo, en ese “no lo puedes demostrar”, que creo ya no es tan válido, se está jugando para unos un pulso “con no sé quién” y para mí la escritura… La mía, porque no hay otra; la de cada cual, porque no hay otra. La diferencia consiste en que el trabajo puesto en leer aquí es justo el que no hacen para escribir allí, la sensación de “control” les debe ser muy placentera y en nada se parece al vértigo necesario de soportar cuando se trata de la propia escritura. En el post anterior dije “que me echaban” y me niego rotundamente a dar ninguna explicación a cerca de cómo fue que entendí eso ya que antes de irme, estuve bloqueando a diestro y siniestro y no obstante lo vi… chapoteos… filigranas… tejemanejes… historias tan fuera de lugar que muchas veces me pregunto seriamente si serán mínimamente conscientes de lo que dicen y, supongo, deduzco, que de ahí parte precisamente su curiosidad, la eterna pregunta debe ser cómo lo sé… Y es que no quiero saber nada, y es que ellos todo lo quieren saber y de ahí no se mueven, y se duplican, y se multiplican, la eternidad de su pregunta es un dime dime que yo no quiero saber pero dime dime dime y lógicamente los sueños se van al traste y la niebla de la mañana se evapora con el sol aplastante de la realidad y el vaho de las palabras se vuelve hierro sólido y admiran, no dejan de admirar completamente excéntricos a lo que les suceda. Y rebasan todos los diques, los simbólicos también y se meten en las palabras ajenas como si fueran suyas, porque se puede y todo lo que se puede, ya lo dice el poder, (poder) (quise decir: señal)…
Omito aquí la retahíla de insultos que provocó la señal anterior, en el mejor de los casos, podría lavar, olvidar, retirar, obviar… en cualquier caso sigue siendo un trabajo que no es el que quiero hacer, en cualquier caso después entro allí y veo cómo aplaude a quienes nada o poco le importa lo que digan y, si eso también lo dijera, volvería a aplaudir aquí; en cualquier caso él cree que siempre que se habla de asco está detrás un deseo, lo cree porque lo habrá oído por ahí, o porque le interese creerlo así, yo lo único que tengo que decir es que no me interesa lo que diga ni lo que deje de decir, que sí, que debo ser muy tonta por no tener un experto informático que le saque de aquí aunque, a estas alturas, no he conocido a nadie todavía que crea posible algo que de todas las maneras es un hecho… (señal)…
http://lacomunidad.elpais.com/pilar-garcia-puerta/2009/6/12/akira-kurosawa-s-dreams-crows-vincent-don-mclean-2
No viene mal un poquito de realidad, te lo he dicho allí, te lo dije esta tarde en el chat y te lo digo ahora aquí; en los tres casos lo hice sin incluir tus palabras puesto que no son palabras sino fósiles. Que no se puede hablar con quien permanece durante tantos años impermeable, afianzado en un supuesto poder que no distingue una guerra de un poema…
Y vuelvo a decirlo aquí porque… me da la gana… la frase: “guerra entre poetas” es otra solemne estupidez porque ni tú te comportas como lo haría un poeta ni yo acepto ninguna guerra. Eso sí, adolezco de lo que cualquier persona normal adolecería ante tal sabotaje, que la ausencia de medida es algo ya de escándalo… pensé francamente que pararía (señal), pero está siendo que no… ¿para qué renunciar, verdad?, si eso te llevaría a una inminente noche del tan cacareado “vacío”, si debe haber tal dolor en los cacharros sin lavar, que mejor vestirse de bohemio y no dormir o comer en el suelo, ¿cómo decirle a todas las seguidoras que detrás de cada traje de fiesta hay una única manera de vestir, una única manera de envidiar lo que no se comprende o lo que algún día se deseó pero siempre usando el tiempo en pasado para volver a invalidad todas las frases. De todas formas así están los libros, ahora como picados de viruela a cada paso, para qué no afearlos si, total, no son suyos. Tenía razón aquel aforismo (señal)… “A los admiradores hay que tratarlos como a perros porque son perros” (no recuerdo el autor).
Termino aquí, por agotamiento, porque cuanto más diga menos escucha, quizás sea la única manera que se tolera esta invasión, echándoselo todo a la chepa y, si algo se pone feo, siempre se puede hacer otra peor; pero qué jodido es esto, porque es que yo no soy su padre ni esto que me está haciendo se trata en realidad de mí… y sigo hablando o lo dejo, de todas formas el círculo no lo deja abrir, se enreda en todo lo que digo, temo la señal a cada instante, me produce rabia, dan ganas de gritar, de cerrar esto, tampoco la indiferencia ha sido posible, esto es más que una obsesión, no encuentro cómo nombrarlo y todavía sus DIGNAS DAMISELAS se permiten decir… sólo faltaba que también las sacase a ellas aquí.
Puesto que nadie dice nada, tengo los contadores para tener alguna orientación de dónde estoy y veo que este es el blog que más visitas recibe, justo el que yo no hubiese querido abrir. Ayer pensé que con el silencio en la comunidad conseguiría alguna clase de recato; se produjo un intento de acercamiento por parte de él, pero este señor no es capaz de recibir un no por respuesta, a estas alturas lo único que yo deseo es que se largue. Las lectoras oficiales están todas muy contentas de que esto siga así, ¡qué les importa a ellas quién pague por tanta fama!, hay otros lugares de los que todavía no me he decidido a hablar, anoche, volvió a decir que : ”la culpa es de la humedad”, yo no tengo idea ni la quiero tener de qué significará para él eso, lo que sí sé, es que fue una osadía más, parece que es la forma habitual que este señor tiene de pretender que está afectado de algo, claro, que es tan normal que todos tengan que venerar sus santos afectos… ”LA HUMEDAD” es el título de un escrito que hice en un cuaderno, algo que escribí medio a oscuras, teniendo la precaución de dejar la hoja vuelta cuando me levantaba de la silla, ¡NO VA MÁS!
Pilar García Puerta, 15 de junio de 2009
EL ORDEN IMPLICADO
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EL ORDEN IMPLICADO
“Lo que ocurre en un lugar del universo a una partícula afecta
instantáneamente al resto de las partículas del universo....
Hace 14 años
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