MUY CANSADA
Tal vez todo podría resumirse a que tendría que irme a colocar la ropa, ayer tomé la decisión de no traer a este blog ese acceso, y en realidad, hago la cuenta de que como si no lo hubiera traído, en realidad todo se queda resumido a que tendría que irme a colocar la ropa. Todos los demás que se ha dicho que se ha hecho, no sirve más que para llegar a esa conclusión. Ante la evidencia de que no estoy colocando la ropa, me mantengo como si no estuviera. Sería incalculable si me pusiera a contar los destrozos, así que mejor simbolizo, de la manera que pueda, que no estoy. Adoradores de lo muerto, de lo imposible, nada más se manejan en los raquíticos límites de lo posible. Hacen, provocan, tantean, rompen, miden, avasallan, se lamentan, nada es suficiente. No me cabe esto que siento en ningún poema, los poemas, las palabras, todo es calderilla. Ni veinte horas ni mil horas ni diez ni cinco ni quince años traerá ninguna variable: si es posible la fuerza es posible la vida. Mientras yo sigo aquí escudriñando el cómo, él sigue pidiendo más, señala que quiere más, ¿más qué?
No puedo seguir, imposible, ni contar por qué ni cómo he llegado hoy aquí, nada más digo que esos programas de los post anteriores se pueden usar para muchas cosas, pero también para destruir la vida de alguien, en ese chat los deben tener muchas personas, no estoy hablando de una sóla, sino de la brutalidad con la que todas las veces terminan mis presencias allí (y fuera de alli). Da igual cómo empiecen, la traición es imparable, se burlaron de cuando hablé de los límites, sigue pasando, ayer o hoy se repite lo mismo que hace tantos años, el problema es mío que no me voy a colocar la ropa, nada de lo que digan es verdad, nada, el cuento no termina, se nutren de todo lo que destruyen, es mierda lo que hablan, lo que leen, todo lo usan para lo mismo, la violencia es la única que manda ahí. Sus ideas, sus opiniones valen más que una vida, la mía en este caso, después, es verdad, será la de ninguno, se está validando el crimen.
27 de septiembre de 2009
A finales de los 70 el compositor argentino Charly García creó esta canción inspirada en su país, su gente, su vida y la obra de Lewis Carroll. Ahora Alicia canta en español. Nos dejó palabras que hablan de la falta de libertad, la tristeza, la desesperación y la desesperanza, dentro de un mundo de maravillas incomprendibles. Dulzura y catástrofes unidas, tanta contradicción como la que carga la esencia humana. La canción pertenece al grupo Serú Girán. Disco: Bicicleta.
Es, además, una obra que traspasa décadas y generaciones. En síntesis, es la inspiración para este blog y a la vez refleja muchas realidad de nuestra Bolivia.
Les dejo la letra:
EL ORDEN IMPLICADO
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EL ORDEN IMPLICADO
“Lo que ocurre en un lugar del universo a una partícula afecta
instantáneamente al resto de las partículas del universo....
Hace 14 años
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